Las emociones negativas no siempre son algo malo ya que proveen la oportunidad de aprender y comprender mejor. La meta no es que los niños nunca experimenten emociones negativas, sino que desarrollen habilidades que les ayude a calmarse y que eventualmente puedan calmarse ellos mismos y aprendan a lidiar con las experiencias negativas. Puede utilizar bocadillos de frutas y dulces para complementar sus instrumentos de crianza y ayudar a sus hijos a lidiar con sus emociones.
Sepa que no todas las estrategias funcionarán todo el tiempo o con todo mundo. Tendrá que observar patrones que parezcan funcionar con su hijo o cada uno de sus hijos en momentos particulares. A medida que sus conocimientos de lenguaje y habilidades para hacer conexiones se desarrollan, hablar con ellos sobre sus observaciones puede proveerlo de sus propias herramientas para lidiar con sus emociones en el futuro.
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